FILÁN
FILÁN es una escultura que ha requerido un largo proceso de creación. Finalizada el verano de 2026, tuvo su origen un año antes, tras una larga travesía por el Pirineo aragonés. Impresiona ver allí los pinos exhaustos, inspiradores de mil formas inimaginables. La fragilidad del suelo, y el estrés hídrico que favorece la entrada de insectos perforadores y hongos que pudren la madera son los culpables de esta versión de Pirineos Exhaustos, una verdadera apocalipsis pirenaica.
El trozo de una rama de pino negro, arrastrada y moldeada por las aguas del río Esera, ha sido la base de esta creación. La obra ha requerido de un delicado trabajo de limpieza y pulido para respetar el dibujo original de la madera. También se ha respetado el resto de piedra granítica que el tronco lleva incrustada, fruto del arrastre por el cauce del Esera. Además, se ha utilizado pasta de madera elaborada con virutas de la misma especie para tapar algunos orificios que presentaba el original. El acabado final se ha realizado con cera de abeja cien por cien natural y pulido con cepillo de lana.
Autor: JT Montero

La palabra FILÁN no existe. Es una palabra ficticia, creada para nombrar a esta escultura, y evocadora de la forma acicular de las hojas de los pinos.




